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Mayo en el mercado energético: el gas sube, el sol bate récords y el consumidor paga el precio.

En mayo, el precio medio de la electricidad en el mercado diario español cerró en 54,23 €/MWh. Un 28% más que en abril. Sin grandes titulares. Sin declaraciones de emergencia. Sin que casi nadie lo mencionara en los medios generalistas.

Precio energía mayo 2026- Fuente OMIE

Y sin embargo, ahí estaba el dato: un mercado que sube casi un tercio en un solo mes, impulsado por el calor, por una menor producción eólica y por las centrales de gas que tuvieron que entrar a cubrir la demanda que el viento no podía atender. Cada vez que el sistema recurre al gas, el precio sube. Así funciona el mercado marginalista europeo, y así lo seguirá haciendo mientras no cambiemos nuestra relación con la energía que consumimos.

Cuando el sol produce más, la luz cuesta menos y mayo lo demuestra

Hay algo que los datos de mayo reflejan con claridad y que merece más atención de la que recibe: la energía solar fotovoltaica representó el 28,55% de toda la electricidad generada en España durante el mes, según Red Eléctrica de España (REE). Fue la tecnología con mayor peso en el mix, por delante de la eólica. Y su producción creció un 23,5% respecto a abril.

 Fuente www.smartgridsinfo.es

¿El efecto sobre el precio? Durante las horas centrales del día, cuando el sol está alto y los paneles producen a pleno rendimiento, los precios cayeron prácticamente a cero en muchos momentos. El mercado reconoce lo que la física ya sabía: cuando hay abundancia de energía limpia, la electricidad es barata.

El problema es que esa abundancia dura lo que dura el sol. Por la tarde y por la noche, cuando la solar desaparece del mix, los precios volvieron a subir. Esa volatilidad horaria, con máximos de hasta 210 €/MWh y mínimos negativos en el mismo mes, de acuerdo con los datos del operador del mercado OMIE, es exactamente el argumento que explica por qué el almacenamiento energético empieza a tener tanto sentido para comunidades y empresas que quieren protegerse de verdad.

El precio del gas llega a tu factura aunque no uses gas

Este es el punto que más confunde a los consumidores, y también el más importante para entender por qué la factura de la luz sube aunque en tu edificio no haya ninguna caldera de gas.

El mercado eléctrico europeo funciona con un sistema de precio marginal: el precio que paga todo el mundo lo fija el último recurso que entra a cubrir la demanda. Y ese recurso, cuando la solar y la eólica no son suficientes: por la noche, en días nublados o en momentos de alta demanda, suele ser una central de ciclo combinado que quema gas. El resultado es que el precio del gas contamina el precio de toda la electricidad, incluida la que viene del sol.

En mayo, el precio del gas en el mercado intra diario español cerró en 45,97 €/MWh, un 3,84% más que el mes anterior, según datos de MIBGAS. La razón no está en España. Está en el Estrecho de Ormuz, por donde transita una parte crítica del comercio mundial de gas natural licuado, y en un conflicto en Oriente Medio que sigue tensionando los mercados de materias primas energéticas desde hace meses.

Ya lo vimos con Ucrania. Lo vimos con la pandemia. Cada crisis internacional acaba, tarde o temprano, llegando a la factura de la luz de una comunidad de vecinos en Barcelona, en Madrid o en cualquier ciudad española. Mientras nuestra electricidad dependa del gas, dependerá también de las guerras, los acuerdos geopolíticos y las decisiones de países que no tienen ningún interés particular en que nuestra factura sea barata.

¿Y si hubiera una energía que no depende de nada de eso? Una que no cotiza en ningún mercado de futuros, que no se almacena en ningún estrecho estratégico, que no puede ser embargada ni negociada. La del sol. Una energía que, literalmente, es de todos y cae gratis sobre nuestros tejados cada día.

Los precios del futuro ya están escritos

Lo más relevante para el futuro inmediato es que los mercados anticipan que esta situación no va a mejorar a corto plazo. De acuerdo con las cotizaciones del mercado de futuros europeo EEX, la electricidad para el tercer trimestre de 2026 cotiza a 88,43 €/MWh y el cuarto trimestre a 90,73 €/MWh. El verano y el otoño van a ser caros.

Quien haya instalado autoconsumo antes de que lleguen esos precios, habrá tomado la decisión correcta en el momento correcto. Quien siga esperando, seguirá comprando esa electricidad al precio que fije el mercado. Un mercado que, como hemos visto, puede cambiar un 28% en un mes sin que nadie lo anuncie.

Una ayuda fiscal que ya no está

Por otro lado tenemos el cambio regulatorio, que pasó casi desapercibido este mes: la reducción temporal del IVA de la electricidad al 10%, vigente hasta el 31 de mayo de 2026, ha expirado. A partir de junio se aplica el tipo general del 21%. Junto con la reactivación del Impuesto Especial sobre la Electricidad, el impacto conjunto puede suponer entre 10 y 20 € más al mes para un hogar medio, según el nivel de consumo y la potencia contratada.

Las medidas temporales de alivio han cumplido su ciclo. Lo que queda es el precio real de un sistema complejo, con costes de red y servicios de ajuste que en mayo sumaron 22,41 €/MWh adicionales sobre el precio de mercado, de acuerdo con datos de REE. Un sistema que avanza hacia las renovables, pero que todavía depende demasiado del gas para cerrar el balance cada día.

Independencia energética no es un eslogan, es una decisión práctica

El 60% de la electricidad española en mayo fue renovable, según REE. Es un dato importante y una tendencia que no va a revertirse. Pero también es un dato que convive con precios que suben, con volatilidad horaria creciente y con una dependencia del gas que sigue siendo estructural mientras no haya suficiente generación distribuida y almacenamiento en el sistema.

La paradoja de la transición energética es esta: cuanta más solar hay en la red, más baratas son las horas centrales y más cara puede llegar a ser la energía en las horas en que el sol no produce. Para una comunidad de vecinos, eso tiene una implicación práctica muy concreta: instalar placas solares es un primer paso excelente, pero dimensionar bien la instalación según los patrones reales de consumo y evaluar cuándo tiene sentido incorporar almacenamiento marca la diferencia entre un ahorro del 30% y un ahorro del 55%.

No podemos controlar el precio del gas, ni las tensiones en Oriente Medio, ni las decisiones regulatorias que se toman en Bruselas o en Madrid. Pero sí podemos decidir cuánta electricidad seguimos comprando a un mercado que no controlamos, y cuánta empezamos a producir nosotros mismos, en nuestro propio tejado.

El 60% de la electricidad española en mayo fue renovable, según REE. Es un dato importante y una tendencia que no va a revertirse. Pero también es un dato que convive con precios que suben, con volatilidad horaria creciente y con una dependencia del gas que sigue siendo estructural mientras no haya suficiente generación distribuida y almacenamiento en el sistema.

La paradoja de la transición energética es esta: cuanta más solar hay en la red, más baratas son las horas centrales y más cara puede llegar a ser la energía en las horas en que el sol no produce. Para una comunidad de vecinos, eso tiene una implicación práctica muy concreta: instalar placas solares es un primer paso excelente, pero dimensionar bien la instalación según los patrones reales de consumo y evaluar cuándo tiene sentido incorporar almacenamiento marca la diferencia entre un ahorro del 30% y un ahorro del 55%.

No podemos controlar el precio del gas, ni las tensiones en Oriente Medio, ni las decisiones regulatorias que se toman en Bruselas o en Madrid. Pero sí podemos decidir cuánta electricidad seguimos comprando a un mercado que no controlamos, y cuánta empezamos a producir nosotros mismos, en nuestro propio tejado.

En Adymus lo vemos cada día: las comunidades que instalaron hace dos o tres años no están teniendo estas conversaciones sobre subidas del IVA ni sobre el precio del gas. Están revisando sus facturas con satisfacción porque se adelantaron y el impacto del aumento en los precios no les está afectando tanto. No vendemos potencia instalada, diseñamos soluciones adaptadas al consumo real de cada comunidad o empresa, para que el ahorro sea el máximo posible en cualquier escenario de mercado. Porque la mejor energía siempre será la que no tienes que comprarle a nadie.

Fuentes: OMIE (Operador del Mercado Ibérico de Energía), Red Eléctrica de España (REE), MIBGAS, EEX (European Energy Exchange).

Preguntas frecuentes sobre la subida de la luz y el autoconsumo solar

¿Por qué subió tanto el precio de la luz en mayo de 2026?

El precio medio del mercado diario subió un 28% respecto a abril, hasta los 54,23 €/MWh, según OMIE. La causa principal fue el aumento de la demanda por las altas temperaturas y una menor producción eólica, lo que obligó a las centrales de gas a cubrir más demanda, elevando el coste marginal del mercado.

¿Por qué el precio del gas afecta a mi factura de la luz si no tengo gas en casa?

El mercado eléctrico europeo utiliza un sistema de precio marginal: el precio que paga todo el mundo lo fija el último recurso que entra a producir. Cuando la solar y la eólica no son suficientes, ese recurso suele ser el gas. Por eso, cuando el gas sube, sube toda la electricidad, independientemente de su origen.

¿Cómo afecta la situación geopolítica al precio de la energía en España?

El cierre del Estrecho de Ormuz tensiona el mercado global de gas natural licuado. Al subir el precio del gas, sube también el coste del mercado eléctrico europeo. España, al ser parte del mercado ibérico interconectado con Europa, traslada esa tensión directamente a los precios que pagamos.

¿Qué ha pasado con el IVA de la electricidad a partir de junio de 2026?

La reducción temporal del IVA al 10% venció el 31 de mayo. A partir de junio se aplica el tipo general del 21%. Junto con la reactivación del Impuesto Especial sobre la Electricidad, el impacto puede suponer entre 10 y 20 € más al mes para un hogar medio.

¿Tiene sentido instalar placas solares con el mercado actual?

Sí, y especialmente ahora. Los precios futuros de la electricidad para el verano y otoño de 2026 ya cotizan entre 88 y 91 €/MWh en el mercado EEX. El autoconsumo permite desconectarse de esa volatilidad produciendo energía propia, sin depender de mercados internacionales ni de decisiones regulatorias.

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